lunes, 16 de mayo de 2011

Hechos Importantes

Militar y político venezolano que gobernó el país a lo largo de tres mandatos entre 1870 y 1888. Representante emblemático del caudillismo americano, es una de las figuras fundamentales de la historia venezolana. 



Guzmán Blanco negoció y firmó el Tratado de Coche (1863), que alejó a José Antonio Páez del poder e instauró el gobierno de Falcón. Fue recibido como un héroe al entrar en Caracas, el 24 de junio, al frente del ejército federal. Convertido en pieza clave del gobierno de Falcón, tuvo a su cargo varios ministerios, delegaciones diplomáticas en Europa y la vicepresidencia de la República.
Guzmán Blanco inició en la isla de Curasao su propia revolución. Volvió de París (donde era embajador) y desembarcó en Curamichate en febrero de 1870, cuando ya era presidente José Ruperto Monagas, hijo de José Tadeo Monagas. Una rápida campaña lo llevó a Caracas y se hizo con la presidencia provisional de la República el 27 de abril.

Desde su llegada al poder gobernó durante tres períodos, y su hegemonía duró en total 18 años, de 1870 a 1888. El primero de sus gobiernos, de 1870 a 1877, fue llamado el Septenio. El segundo, el Quinquenio, de 1879 a 1884. Y el último, el Bienio o Gobierno por Aclamación, de 1886 a 1888, aunque no llegó a concluirlo. En los períodos intermedios, hombres de su confianza ocupan la presidencia: Francisco Linares Alcántara y Joaquín Crespo.

Durante sus mandatos, Antonio Guzmán Blanco propició el desarrollo económico y social y realizó una contribución fundamental en el proceso civilizador venezolano. El 27 de junio de 1870 dio un impulso definitivo a la educación mediante el Decreto de Instrucción Pública, Gratuita y Obligatoria.

Guzmán Blanco concibió la idea de traer algo del ornato de Europa a la villa caraqueña y convertirla en una pequeña París. Bajo este impulso realizó obras tan importantes como el Palacio Federal Legislativo, la fachada y el paraninfo de la Universidad (hoy Palacio de las Academias), el Teatro Municipal, el Templo Masónico y la Basílica de Santa Teresa.



     (Iglesia de Santa Teresa)










Sin embargo, su acción pública también tuvo aspectos desfavorables. Ejerció el poder de forma autocrática, se  enemistó gravemente con la Iglesia católica y obtuvo un enriquecimiento dudoso. Al no lograr una solución al problema, Guzmán Blanco amenazó al Papa Pío IX con crear una "Iglesia Nacional" en Venezuela separada de Roma y la cual tendría como autoridad religiosa suprema el Jefe de Estado. Esto obligó al Papa a negociar con el gobierno. Así nombró al Arzobispo José Antonio Ponte y puso fin al conflicto con esta designación. 

                                           
                                           Papa Pìo IX

Ya en 1863 había negociado a nombre de la nación un empréstito en Londres que le dejó una jugosa comisión. El Ilustre Americano, como se hizo llamar, llegó a poseer una inmensa fortuna. Concluida la autocracia guzmancista, la presidencia de la República fue ejercida sucesivamente por Juan Pablo Rojas Paúl, Raimundo Andueza Palacio y, una vez más, por Joaquín Crespo. 

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